Skip to content

Tolerancia cero

La semana pasada fuimos testigos de la masiva ola de comentarios positivos, negativos y de terror ante el video de una comediante peruana.


Más allá del chiste, así haya sido bueno, malo o pésimo, las redes sociales sacaron lo peor de muchas personas que no dudaron ni un segundo en volcar mucho más que su indignación y eso no incluye alguna nacionalidad en particular.
No me malinterpreten, todos tienen derecho a sentirse ofendidos y a levantar su voz de protesta si así lo desean, pero de ahí sobrepasar los límites e insultar, ofender por el físico mostrando la superficialidad que alimenta las redes sociales [y desde siempre la publicidad] y hasta amenazar de muerte, son indicadores que algo delicado está pasando en la sociedad a nivel mundial.

Muchos de aquellos que lanzan improperios son profesionales y hasta siguen alguna religión y me quedo pensando en sus centro de estudios y reunión. Los están formando para ser buenos profesionales pero unos malos seres humanos que parecen no tener modales sociales.
Un estudio psicológico ha demostrado que aquellas personas que son malas personas, no llegan a ser unos buenos profesionales, pero eso es punto aparte.

Otra de las cosas que he visto a raíz de este caso, es el abuso de poder en las redes y la falta de madurez.

Abuso de poder: como las personas con mucha llegada además de los influencers que en lugar de ser agentes de cambio, usan su influencia para ser agentes de odio e invitan a sus seguidores [quienes ven un ejemplo en ellos], a despotricar y a dejarles mensajes negativos a aquellos contra los que no están de acuerdo. Eso, es abusar de la autoridad y poder que se han ganado por carisma o talento para sembrar alguna ideología radical que va en contra de sus ideales camuflado en buenas intenciones y mejores prácticas.
La semana pasada fue esta chica y más adelante ¿quién será? O antes ¿quién habrá sido?

La falta de madurez: recuerdo cuando era niño y el dueño de la pelota se enfadaba con nosotros y ya no quería jugar, se llevaba la pelota y ya no nos hablaba.
Eso ahora se ha transformado en bloquear las redes y denunciarlas para que les cierren la cuenta; como si eso fuera lo más maduro posible y demuestra la importancia que le estamos dando a una vida virtual.

Para finalizar, no se trata de lo que te quieren decir, sino de lo que tu quieres escuchar; no se trata de violentar en tiempos de crisis, se trata de dialogar y por último, no se tata de desunión, se trata de unificar.

Be First to Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *